

Sin titulo 2Desde unos tacones bien calzados, unas piernas que infartarían al más acostumbrado se muestran bajo una pequeña falda que deja lo justo a la imaginación. El negro plastificado de la tela advierte: Novatos, abstenerse. Con paso seguro se acerca a la puerta, ¿quién dices que tiene que hacer cola? Ella no, nunca. Por supuesto. Pasea la mirada por su coto privado, a esas horas está todo lleno. ¿Llegar pronto? Ella no, jamás. Evidentemente. Debe ser debidamente admirada al entrar y seducir a todos con el contoneo de sus caderas hasta la barra. Cuando llega ya hay por lo menos treSin titulo 2